
Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios; tiene asimismo derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, vejez u otros casos de pérdida de sus medios de subsistencia por circunstancias independientes de su voluntad. Punto 25 de la declaración de los derechos humanos
jueves, 5 de noviembre de 2020
Embriaguez
Es mi embriaguez la que te dice esas palabras que se
te clavan como puñales en el corazón.
Son mis celos los que te humillan y hieren tus sentimientos sin respetar lo que tú estás sufriendo.
Son mis desdichas lo que impiden ver las tuyas.
Es mi egoísmo el que provoca tu llanto.
Es mi ceguera la que me impide ver cómo te estás
alejando. Lo siento mi amor, en mi borrachera me bebí algo más que el contenido de una botella también nuestro amor, nuestro cariño y nuestra pasión. Perdóname mi amor, por romperte el corazón.
Que horizonte más oscuro, fúnebre y sombrío me espera, sin despertar de éste, destino marcado por la indiferencia de los demás. Mi soledad me la busqué por preferir beber a querer por elegir una compañía que induce a la enemistad. Mi amor sé que te pegué más de una vez perdóname, perdón a todas las personas que herí, ya no bebo perdóname.
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