Loading...

miércoles, 29 de julio de 2015

Ataque criminal contra la salud de los catalanes

Veo una monja en televisión. Se llama Lucía Caram y dice que está escandalizada porque las listas de espera son muy largas. Es la misma monja que ha hecho campaña electoral por el candidato de CiU a la alcaldía de Barcelona, ​​Xavier Trias, y que participó en un acto conjunto con el presidente de la Generalitat, Artur Mas, de la misma formación política.
Este señor, Artur Mas, es el responsable de que los ocho hospitales y los 280 centros de atención primaria del Instituto Catalán de la Salud estén en una situación límite de supervivencia. Y, claro, que las listas de espera sean tan largas como son. Desde 2010, año en que accedió Artur Mas y CiU en el gobierno de la Generalitat ya la gestión de la sanidad catalana, los hospitales y jefes del ICS han perdido el 15% de sus trabajadores.En 2010 trabajaban 43.000 profesionales. Ahora hay 5.810 menos. Hay 890 médicos menos, 1.034 enfermeras menos, 505 sanitarios menos y más de 1.700 administrativos menos.
1379618448_664905_1379626437_noticia_normalCataluña encabeza, junto con Galicia y Navarra, el ranking de las comunidades donde sus gobiernos han recortado más las partidas presupuestarias dedicadas a la sanidad. Este gasto, en Cataluña, se ha reducido un 19% entre 2010 y 2014. Entre 2007 y 2014 este gasto, en cambio, había aumentado un 20%. Entonces, sin embargo, no mandaban Artur Mas y CiU, los amigos de la monja Caram.
Los progresos que se habían conseguido en Cataluña en la disminución de la mortalidad infantil se han estancado o han ralentizado. Ha aumentado el porcentaje de niños nacidos con un peso demasiado bajo. También se han incrementado las enfermedades crónicas y las hospitalizaciones debidas a la diabetes, la depresión, la ansiedad y otros trastornos mentales. La esperanza de vida también se ha estancado y algunos indicadores dicen que está dando marcha atrás.
Los servicios de urgencias de los principales hospitales catalanes están apretados. Las enfermeras enloquecen corriente arriba y abajo intentando llegar a todos. En los juzgados se acumulan las denuncias de las personas que han muerto mientras estaban en las listas de espera. Y, paralelamente, los hospitales privados, las compañías de seguros mejoran sus cuentas de resultados.
Es lógico, por tanto, que haya nacido una Marea Blanca, que primero se formó en Lleida, en su lucha contra la creación de un Consorcio Sanitario pensado para privatizar servicios, y después ha tomado cuerpo en toda Cataluña. Mientras, eso sí, los medios de comunicación dependientes del gobierno catalán emiten cotidianamente informaciones y reportajes para lavar la cara del consejero que más daño ha hecho a la salud de los catalanes en su historia reciente, Boi Ruiz.
Así las cosas, ver con una monja critica por un lado las listas de espera y por el otro sale en defensa de Mas, Trias y Ruiz no sólo es un esperpento sino que es un desprestigio de la convicción religiosa que esta señora dice que defensa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario