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martes, 12 de marzo de 2013


El paro, nuestro gran problema

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“El paro ahonda las heridas sociales”, “La crisis golpea de nuevo a los jóvenes”, “El ajuste autonómico acelera la pérdida de empleo público”, “Cuatro comunidades acumulan el 40% del paro”, “La falta de empleo provoca la emigración de los jóvenes” (los cinco en El País 25 de enero), “Paro y empleo empeoran de modo aún más dramático” “El paro, al borde de los seis millones” (ambos en 20 Minutos, 25 de enero), “La reforma acelera la caída del empleo”, (El País, 27 de enero), “Las empresas seguirán despidiendo” (El País. Negocios, 27 de enero). Estos son algunos titulares, similares a la mayoría de los que han aparecido en toda la prensa nacional al conocerse los datos de la EPA del cuarto trimestre de 2012, datos que son, sin ningún paliativo, demoledores.

Sin embargo, esta no era la valoración del gobierno y su partido, tanto el portavoz del PP como la ministra de empleo informaron que estaba comenzando a frenarse la destrucción de empleo. Por cierto, de forma similar se había expresado el portavoz del PP en el Congreso de los Diputados al comentar las cifras de paro registrado en el INEM hace casi un mes. Pues bien, la realidad es que esa afirmación no tiene nada de cierta. Si vemos las cifras de incremento del paro, la realidad es que el paro ha subido en 2012 en casi 711’8 mil personas, mientras que en 2011 esa subida fue de 577 mil y en 2010 de 369’6 mil, es decir, más bien lo que ha ocurrido es que las reformas laborales, tanto del PSOE como del PP, han acelerado el aumento del paro. Y una afirmación similar se puede hacer sobre la destrucción de empleo, en 2012 se han destruido 850 mil empleos, en 2011, 600 mil y en 2010, 238 mil; en 2011 y 2012 la destrucción del empleo ha estado por encima de la subida del número de parados porque en estos dos años la población activa ha disminuido, hay menos personas buscando un empleo, porque no hay empleo.

La tasa de paro ha alcanzado un record histórico, superando el 26’02%, pero esa tasa es del 55’1% en los menores de 25 y del 36’53% de los extranjeros activos. Está cerca o por encima del 30% en Andalucía, Extremadura, Castilla La Mancha, Canarias, Murcia y Comunidad Valenciana. El número de personas en busca de empleo ha crecido en todas las Comunidades Autónomas, excepto en Baleares y La Rioja. En esta situación de catástrofe se está acelerando la emigración económica, de forma muy clara en los jóvenes y en los extranjeros, “el número de habitantes de entre 16 y 19 años ha bajado en unas 30.000 personas en el último año; entre los 20 y 24 años en unos 100.000; y entre los 25 y los 29 años, en 150.000”, lo mismo ocurre con los inmigrantes: “la población extranjera bajó en 73.700 personas en el último trimestre, hasta quedar en 4’4 millones, y los parados aumentaron en 39.400, hasta los 1’22 millones”(1).

Los parados de larga duración (más de 1 año buscando empleo) llegan a los 3’5 millones, el 58’7% de todos los parados, esta cifra ha subido en 832 mil en el último año, un incremento del 31’5% y el número de parados de muy larga duración (más de 2 años de búsqueda, es decir, sin derecho a prestación contributiva) es de 1’9 millones, casi el 32% del total, cerca de 1 de cada tres parados. El número de hogares con todos sus miembros inactivos o en el paro es de 1’8 millones, 95’8 mil más que en el trimestre anterior.

La situación ha llegado al límite de lo soportable y ninguna de las medidas de gobierno ni propuestas desde la oposición parecen poder corregirla. Unas tasas de paro de cerca del 16 y poco más del 17% (País Vasco y Navarra, respectivamente) se nos muestran como algo inalcanzable, cuando están alrededor del doble de la tasa de paro en los inicios de la crisis, finales de 2007, que era del 8’6%. Y no sólo es el paro ni es sólo el mercado de trabajo: estamos corroidos por el déficit y la deuda, ahogados por los recortes y los deshaucios, atónitos por la corrupción generalizada, con un entramado institucional elefantiásico y obsoleto, repleto de asesores nombrados a dedo, con los salarios hundidos, el IPC desbocado y por encima de 10 millones de personas por debajo o en riesgo del nivel de pobreza, casi el 25% de la sociedad civil (2), a pesar de que la conflictividad de todo tipo se ha disparado (3) porque la gente no está dispuesta a seguir así. Hay que coger el toro por los cuernos, plantearse que estamos ante una quiebra del sistema en todos sus niveles y buscar una solución alternativa.

(*) Este comentario es un adelanto del análisis de la EPA del cuarto trimestre de 2012 que realiza la FIM en su serie Indicadores Económicos y Laborales. Los datos están tomados de ese análisis de la EPA, de los artículos recogidos en el primer párrafo del comentario y de los informes sobre EPA de la serie Indicadores correspondientes al último año.

NOTAS
1.- A. Mars, “La falta de empleo provoca la emigración de los más jóvenes”, El País, 25 de enero.

2.- Ver D. Lacalle, “Paro, salarios y pobreza en España” FIM, IND-67.

3.- Ver los informes de Javier Chamorro sobre Conflictividad en FIM, Indicadores Ecónomicos y Laborales.

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